Encuentro de voluntarios: haciendo comunidad

Intervención de los voluntarios en la Novena del Perpetuo Socorro en Madrid

Intervención de los voluntarios en la Novena del Perpetuo Socorro en Madrid

David Pérez, Madrid

No por atípico, el Encuentro de voluntarios celebrado este fin de semana (22-23 de junio) en el Perpetuo Socorro de Madrid ha sido menos fructífero. Quienes tienen experiencia en campos de misión saben que lo imprevisto, en ocasiones, es oportunidad de crecimiento, y que los contratiempos vienen acompañados de momentos de Gracia. En esta dinámica hemos vivido estos días algunos de los voluntarios que en verano viajaremos a los distintos campos.

No éramos muchos, ni estábamos todos pero eso nos hizo ganar en intimidad y profundidad. El programa se flexibilizó, como muchas veces hay que hacer al otro lado del charco, y esto también nos posibilitó reflexionar sobre la figura del voluntario con otras herramientas y desde la óptica de la entrega total y el martirio.

Pero quizás lo más importante de este Encuentro sea construir comunidad: comunidad de voluntarios y comunidad universal con otras comunidades. Así, tuvimos la suerte de participar en la Novena del Perpetuo Socorro y dar testimonio de voluntariado internacional junto con otras iniciativas de acción social. Y también proyectar nuestra futura labor ante las demandas concretas de las comunidades de acogida en Nicaragua (Managua) y Honduras (Trojes).

Bea, David y Alfonso, tres de los voluntarios 2013

Bea, Alfonso y David, tres de los voluntarios 2013

Noe nos dotó de herramientas para el camino: una linterna, una cuerda y un sable, metáforas de nuestras capacidades, nuestras potencialidades y la realidad de lo que somos. Justi nos trasportó a Perú a través de su gastronomía (exquisito ají), Paloma se hizo presente y nos aportó su cariño y cercanía, y Rafa nos mostró una vez más el significado de la acogida, la atención y el cuidado.

Quisiera agradecer también a Damián el sentido testimonio de su experiencia en India. Todos ellos han hecho especial este encuentro.

¡Ya estamos en camino! La experiencia de voluntariado comienza en el trabajo previo y la ilusión se alienta en el contacto con tus compañeros de camino, los presentes y los ausentes. Dolo, Jose, Alfonso, Bea y yo, ya tenemos el corazón dispuesto.