Alza tu voz ante el sufrimiento en Siria

Comunicación AS

Desde Asociación para la Solidaridad nos sumamos al llamamiento de las organizaciones humanitarias internacionales asumido por la Coordinadora de ONGD-España  para poner fin al sufrimiento de Siria. Es un llamamiento a todos y cada uno de nosotros. Sé tú el cambio.

Enlace al comunicado: http://www.coordinadoraongd.org/contenidos/llamamiento-de-organizaciones-humanitarias-internacionales-para-poner-fin-al-sufrimiento-en-siria

Reproducimos a contrinuación un estracto del comunicado de las organizaciones humanitarias internacionales:

Es por ello que hoy, nosotros y nosotras, dirigentes de organizaciones humanitarias y de agencias de Naciones Unidas, realizamos un llamamiento no sólo a los gobiernos sino a cada uno de ustedes –ciudadanos y ciudadanas del mundo– para que alcen sus voces a fin de detener esta carnicería. Para exhortar a todas las partes a que alcancen un acuerdo de alto el fuego y busquen un camino hacia la paz.

Más que nunca, el mundo necesita escuchar una voz pública y colectiva que exija el fin de estas atrocidades. Porque este conflicto y sus consecuencias nos afectan a todas las personas como humanidad.

Afecta a quienes han perdido a sus seres queridos y sus medios de vida en Siria, que han tenido que huir de sus hogares, o que viven con desesperación bajo el asedio. Hoy en día, alrededor de 13,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en el interior de Siria. No es simplemente una estadística. Son 13,5 millones de seres humanos cuyas vidas y cuyo porvenir están en peligro.

Afecta a las familias que, con pocas posibilidades de obtener un futuro mejor, se embarcan en peligrosos viajes en busca de refugio en tierras extranjeras. Debido a la guerra, 4,6 millones de personas han huido a los países vecinos o a otros más lejanos.

Afecta a toda una generación de niños y niñas, de personas jóvenes que, privadas de educación y traumatizadas por los horrores que han vivido, ven cómo la violencia configura cada vez más su porvenir.

Afecta a quienes viven más allá de Siria, que han visto cómo las violentas repercusiones de la crisis han llegado a las calles, las oficinas y los restaurantes que se encuentran cerca de sus hogares.

Y afecta quienes, en todo el mundo, ven cómo el conflicto influye de manera invisible en su bienestar económico.