El Papa Francisco, la ecología y el consumo, en el Café-Encuentro de AS-Madrid SG

Delegación AS San Gerardo, Madrid

Participantes en el Café-Encuentro (Foto: @parroquiasg)

Participantes en el Café-Encuentro (Foto: @parroquiasg)

El pasado sábado 12, en la parroquia madrileña de San Gerardo tuvo lugar una nueva edición del Café-Encuentro, una tertulia sobre temas sociales y solidarios.

En esta edición, la ecología y el consumo responsable a la luz de la encíclica ‘Laudato Si’ del Papa Francisco fue el objeto del diálogo. Gracias al sacerdote redentorista Víctor Chacón pudimos profundizar en el tema.

Víctor repasó de forma somera al tiempo que exhaustiva los artículos del texto papal que hacen referencia al consumo y la ecología, explicando el punto de vista que propone el Papa en este aspecto, en el que denuncia el derroche, el consumismo y la ausencia de cuidado de la ‘Casa Común’ que es la Tierra.


Entre las reflexiones del Papa que destacó Víctor está la alabanza de la Creación al tiempo de la crítica a quienes abusan de ella, la necesidad de entender el compromiso ecológico como algo que brota de la fe y desarrollar una cultura ecológica en la que esté incluido un estilo de vida y una espiritualidad. También hizo referencia a la “cultura del descarte”, una expresión habitualmente utilizada por Francisco para criticar la sociedad actual.

Víctor también reseñó algunos epígrafes concretos sobre el consumo, su relación con el ‘paradigna tecnoeconómico’ basado en una supuesta libertad de consumir, regida por el poder financiero, y la necesidad de la educación. Tras la charla se abrió un interesante debate.

El encuentro concluyó con una oración:

Oración por nuestra tierra

Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas. Tú rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.

Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos. Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción. Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra.

Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia la luz infinita.

Gracias porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz. Alabado seas oh, Señor.